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Ideas perfectas para recetas con productos de origen vegetal.

Porque las verduras no son solo para los veganos.

Adiós al reinado de la carne. Ha llegado la hora de las verduras. Dar todo el protagonismo a las verduras es la forma más rápida de hacer que la comida cobre una nueva vida, y no solo porque así lo exija el interés por llevar una dieta saludable.

Las verduras son la quintaesencia de los productos de temporada y, con ellas, estarás abriendo la puerta de tu cocina a un ciclo anual de color, textura y sabor. Se pueden preparar de mil maneras diferentes y brillarán en tus platos como ingredientes principales, no solo como sustitutos veganos o vegetarianos.

Aprende a liberar el poder de las plantas y mejora tus menús con estas ideas para recetas con productos de origen vegetal.

Sácale todo el jugo a la parrilla: mejora el bistec de toda la vida sirviendo una porción más pequeña de carne y demostrando tu capacidad de invención con la verdura que acompaña tus platos. ¿Qué te parece una guarnición cremosa de rábano picante picado y crujientes de verduras combinadas con una ensalada de hojitas tiernas de kale y achicoria roja?

Reinventa las guarniciones: un sencillo entrante se convierte en una auténtica obra de arte cuando das rienda suelta a tu creatividad con las verduras. Piensa en incorporar sencillos toques de sabor y en una presentación que deje al comensal boquiabierto. Un plato como la pechuga de pato a la sartén se convierte en una obra de arte cuando se sirve sobre una base de cremoso puré de apionabo con relucientes dados de remolacha cocida sous vide, zanahoria rallada crujiente y un delicado toque de jugo de anís.

Revitaliza los clásicos: utiliza tu gusto por las frutas y verduras de temporada para dar un aire fresco a los platos preferidos de siempre. Sirve picantes ensaladas de col asiáticas o gratinados de verduras verdes. Haz tarte tatin de champiñones con chalotas confitadas en balsámico o incorpora tallos de acelgas a tu mirepoix.

Al vacío: prueba el al vacío con verduras verdes, como el brócoli, para obtener colores vibrantes y un sabor fresco, recién llegado del huerto.

Horneado a la sal: desde variedades tradicionales de zanahorias multicolores hasta apionabos enteros, con el horneado a la sal se elimina el dulzor natural de los tubérculos.

Encurtidos: sirve encurtidos de preparación rápida, como unas rodajas de cebolla dulce en vinagre, o elabora conservas y fermentaciones tradicionales de larga duración.

Estofado: estofa verduras duras, como las alcachofas de Jerusalén, en un poco de agua o caldo aromatizados con hojas frescas de laurel y ralladura de naranja.

Horneado: prueba algo diferente y hornea rábanos con miel, limón y pimienta negra.

Asado: permite lograr desde un sencillo boniato asado hasta una dauphinoise vegetal de tubérculos aromatizada con ajo.

Puré: a medio camino entre la cocción al vapor y el sous vide, un puré de una sola verdura puede aportar otra dimensión de sabor y textura al plato.

Fritura: una coliflor cortada en filetes y bien frita quedará suave y dulce, y con los bordes tostados. Al empanarla y freirla, harás que adquiera un sabor exquisito y sugerente.

Ahumado: un ahumado suave puede hacer que antiguos platos tradicionales vuelvan a la vida. Prueba un entrante sencillo de espárragos ahumados.

A la parrilla: desmárcate de los sospechosos habituales con una ensalada templada de endivias a la parrilla y nueces.

Al vapor: a veces lo único que quieres es que la sencillez de los productos de la mejor calidad brille por sí misma.

La lista continúa. Todas las técnicas pueden combinarse con las demás. Imagina un delicioso y crujiente bocado de suave berenjena ahumada y ligeramente triturada, rebozada con la textura del pan rallado y frita en aceite bien caliente. O quizá unos puerros triturados transformados con el sifón en una ligerísima espuma. O tal vez una sabrosa mousse dulce de colinabo horneado a la sal. 

Por no hablar de todas las diferentes formas que hay de preparar y presentar las verduras. Piensa en unos bistecs de coliflor con sus preciosas formas abstractas o en unos prismas carmesí de remolacha frita. Tiras de pepino y espárrago enredadas en nidos texturizados o un sencillo rastro dorado de puré de maíz. 

Comida vegetal. Para veganos. Para vegetarianos. Para todos.